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Cacahuete

Craft

Miscelánea

15 nov. 2016

Calendarios de Adviento: Buscando Inspiración

Como las grandes, y no tan grandes, superficies ya están gritando a los 4 vientos, la Navidad ya se acerca. La decoración y los dulces típicos navideños cada vez se adelantan más y no será raro que algún año de éstos nos encontremos poniendo el árbol antes de la vuelta al cole. Que conste que a mí estas fiestas me encantan, pero cada cosa a su debido tiempo. Igual que me gusta celebrar mi cumpleaños cuando lo es, me gusta celebrar la Navidad cuando es Navidad, parece lo obvio, ¿no?

El caso es que con tantas prisas a veces se nos olvida que antes de estas fiestas está el Adviento. La palabra viene de advenimiento, venida, y es una época en la que todos los cristianos de las distintas religiones se preparan para la llegada del Niño Jesús. Esta época tiene unas tradiciones para vivir en familia realmente bonitas que a mí me encantan, en concreto dos.

Por un lado la Corona de Adviento, que mucha gente tiene en casa en Navidad sin saber ni para qué se usa ni qué simboliza, pero eso se lo dejo a la wikipedia ;)

Y por otro lado, el Calendario de Adviento. Tradición que proviene de la Alemanía de finales del siglo XIX y que viene a ser una cuenta atrás desde el primer día de diciembre hasta el mismo día de Nochebuena (aunque algunos incluyen también el 25). Es habitual verlos de cartón con chocolatinas en cualquier supermercado, pero realmente existe una variedad increíble de calendarios y hasta verdaderas obras de arte. Normalmente cada día se descubre un dulce o chocolatina, pero también pueden contener algún regalo sencillo, un papelito con un buen propósito para cada día, un plan divertido para hacer en familia... ¡imaginación al poder! Se trata de hacer emocionante la espera y de que nos recuerde cuánto falta para la fiesta de Nochebuena.

Este año me apetecía mucho hacer uno para disfrutarlo con el cacahuete (el minicacahuete de poco se entera todavía). Así que he estado buscando inspiración y he encontrado muchas ideas, tanto para comprarlo ya hecho, sólo a falta de poner las sorpresas, como para hacerlo casero. Os dejo por aquí algunas de estas ideas por si os animáis. 

Si no queremos complicarnos la vida y lo nuestro es ir a cosa hecha, pero además lo queremos bien bonito ¿que os parecen estos dos calendarios de un par de sitios muy conocidos?

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Precisamente en Zara Home hacían una propuesta graciosa a base de cubitos de zinc que ¿por qué no? puede ser una buena opción:

Quizá nos guste algo más casero pero al mismo tiempo muy fácil y rápido de hacer. Este es mi caso y yo me he centrado en dos opciones muy sencillas al alcance de todos.- Podemos recurrir a las bolsitas de papel:

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- O bien, si nos gustan las manualidades y además queremos hacer partícipes de la fabricación a los peques de la casa, hay un montón de ideas para hacerlos usando rollos de papel:
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Finalmente aquí os dejo también el tutorial de un calendario muy divertido a base de rollos de papel que ha hecho un amiguito del cacahuete con su mamá. Yo ya os enseñaré por Instagram el resultado final del nuestro, que os adelanto que será muuuy sencillito.


Y vosotros ¿os animáis a compartir el vuestro?
8 nov. 2016

De Segundos Hijos, Revoluciones Personales y Divagaciones Varias

Hace 6 meses que nació el Cacahuete pequeño. Sólo un día después de mi última entrada en el blog salíamos pitando para el hospital. La madrugada siguiente nacía mi segundo hijo y con él una nueva revolución.


Cuando tienes tu primer bebé todo tu mundo se pone patas arriba y cambia algo muy dentro de ti. Con el tiempo las cosas se van recolocando, te vas reconociendo a ti misma otra vez, recuperas un poco de individualidad, que no independencia, y te encuentras muy a gusto en tu nuevo 'yo' de madre. Por lo menos así fue como me ocurrió a mí.


Pero entonces llega tu segundo retoño y, ay, viene una nueva revolución. En este caso no es tanto una revolución personal como familiar. 

El Cacahuete mayor acogió a su hermanito sin ningún atisbo de celos, más bien todo lo contrario. Le quiere y le cuida como el que más. No le gusta hacer planes sin él, me riñe si no le atiendo a la milésima de segundo de empezar a llorar y desde el minuto uno siempre se ha preocupado de dejarle uno de sus coches (su mayor tesoro) a su lado en la cuna/cochecito/manta de actividades... para que lo tenga él. Así que por este lado me considero una afortunada no teniendo que lidiar con los temidos celos del mayor. Pero teniendo en cuenta que el padre de las criaturas trabaja más que full time, que yo por ahora trabajo en casa, exprimiendo bien las pocas horas en que el bebé está con su cuidadora, y que la familia la tenemos muy lejos, el caos doméstico está asegurado. El polvo se acumula irremediablemente, las lavadoras nunca se acaban, los pequeños arreglos y chapuzas se van sumando a una lista interminable, y nuestro día a día se convierte en una carrera contrarreloj para lograr terminar la jornada con los niños dormidos a una hora decente y algo medianamente sano que meter en el tupper del día siguiente.



Todas las semanas te dices que esa semana es muy mala por tal y por cual, que el próximo finde conseguirás ponerte al día de muchas cosas y organizar a la perfección la siguiente, pero en el fondo sabes que es mentira, que estás metida en un bucle infinito y no entiendes qué porras hacías con todo el tiempo que tenías antes de ponerte a procrear como una insensata.

Por favor, padres y madres del mundo, decidme que os pasa algo parecido o, en caso contrario, ¡contadme cuál es el truco para llegar a todo!

En fin ¿sabéis lo mejor? Que a pesar de todo, la maternidad me encanta, no he hecho en toda mi vida nada tan gratificante, tan bonito ni tan divertido. ¡Y la bimaternidad mola por 2!




4 may. 2016

Más de un año

Hace algo más de un año que no paso por aquí.



Primero fue por falta de tiempo; un trabajo con horarios comerciales que me llevaron a reservar todo mi tiempo libre para la familia. Más tarde, fue la falta de motivación; un embarazo que comenzó mal y continuó peor. Estuve prácticamente 7 meses pasando del reposo absoluto al relativo y vuelta a empezar. Por supuesto, con una baja de esta magnitud vino la finalización de mi contrato, pero eso es otra historia.



Aunque en los últimos meses el peligro de aborto desapareció en gran medida y mis ganas de nuevos proyectos volvieron, me encontraba siempre con un obstáculo, muy tonto, pero que me bloqueaba a la hora de retomar el blog: no encontraba una buena excusa para volver, como si nada, después de tanto tiempo.

Ahora me encuentro recién salida de cuentas, con un bombo de proporciones absurdas, con dolores en los lugares más insospechados, con ratos de energía para comerme el mundo (y hacer limpieza general en toda la casa, también llamado síndrome del nido) y otros ratos con ataques de agotamiento y narcolepsia repentina. En mitad de este festival hormonal y en vista de que el pequeño cacahuete 2 no tiene intención de salir a conocer mundo por ahora, pues he dicho, hala, retomo el blog, porque sí y punto.



No sé la frecuencia con la que actualizaré, pero de vez en cuando me tendréis por aquí con mis historias. ¡Espero veros a todos!


25 feb. 2015

Primeras palabras

¿Cuándo empieza a hablar un niño? La pregunta más apropiada sería: ¿cuándo empiezas a entender a un niño? Porque el cacahuete habla por los codos, no hay quien le calle, pero en su dialecto propio. Así que, cuando consigues identificar una palabra en castellano, te da un subidón enorme. Y el cacahuete, al ver el efecto producido, convierte esa palabra en cantinela continua durante al menos una semana. 


Su primera palabra más o menos clara -aparte del mamá, papá y aba- fue rondando el año, creo, y de primeras pensé que tenía el hijo más listo del mundo.

Luego comprobé que era un niño bastante normal.

Esto es todo por hoy. Por cierto, la viñeta la preparé hace tiempo, por eso salgo con mi melena larga (DEP) y no con mi nuevo corte molón ;)

¡Hasta pronto!




29 ene. 2015

Un año, un reto y muchos libros: #retoliluleo

Parece que ya se acaba el primer mes del año. El mes de "la cuesta", de la nieve, de las rebajas, de los comienzos y de los buenos propósitos. Yo hice mi lista de propósitos, pocos y concretos para ser realista y poder cumplirlos. Uno de ellos era leer más.


Siempre he sido muy aficionada a la lectura. He tenido la suerte de crecer en una familia donde todos leían mucho y ya sabemos que los niños imitan lo que ven. Desde que he sido madre la cosa ha cambiado mucho, saco ratos muy cortitos que al final gasto chafardeando por internet, prensa, redes sociales, blogs... No digo que eso esté mal, pero echo muuuucho de menos mis ratos de lectura, de la de verdad.



Así que me propuse sacar más tiempo, encontrar esos momentos tontos que al final se van en cosas muy poco productivas y que no aportan nada. Apagar la tele antes por las noches, aprovechar el transporte público sin sucumbir al 4G del móvil, organizarme mejor con la casa para que en cuanto el cacahuete duerma su siesta, sacar el libro... Esta última está en proceso; pensé que al ser madre automáticamente te convertías en buena ama de casa, pero no, sigo siendo un caos.

Andaba con todo esto en la cabeza cuando me encuentro un día con un post de Marialu de Starenrojo. En él habla del reto que se han propuesto un grupo de amigas y blogueras que se autodenominan de manera divertida las lilus. El reto, denominado #retoliluleo, consiste en leer a lo largo de este año un mínimo de 25 libros que deben corresponder a unas categorías muy originales y en algunos casos muy surrealistas que no sé cómo podré cumplir. Podéis leer las condiciones aquí. Y el lema que han elegido no puede hacerme más gracia:

Me apunté al momento, porque me parece divertido fomentar de esta manera un hábito tan sano y enriquecedor. Al final de año, veremos que ha salido.



Os animo a uniros o, al menos, a tener vuestro propio reto que os motive para encontrar tiempo entre tanto correr y correr.


24 dic. 2014

¡Feliz Navidad!

Segundo post del día, pero esta vez publico sólo para haceros llegar mis mejores deseos para estas fiestas. Y lo hago con este vídeo que hicimos con la cámara del móvil y un poco sobre la marcha, la verdad, pero con mucho cariño ;)

¡ F E L I Z  N A V I D A D !






#AmigoInvisibleHC

Como siempre por estas fechas llegan las celebraciones de Amigo Invisible. Este año he tenido la suerte de participar en uno muy especial, el de las alumnas de los cursos de Hello! Creatividad. Os conté un poquito del curso que hice en este post. El caso es que H!C no se acabó para mí cuando acabé el curso, ya que todos los alumnos, la gran mayoría mujeres, tenemos una comunidad creada donde abunda el buen rollo y el talentazo, ¡es un gusto!.

Como comprenderéis era todo un reto, ya que la mayoría de los alumnos, o más bien todos, son la creatividad hecha persona. Así que había que dar la talla.

A mí me toco regalar a María de Figúrate, que hace unas cosas monísimas que podéis ver en su web. Y pensé en que con el ajetreo navideño, en algún momento le apetecería una tarde de desconexión en casa con su marido y su preciosa nena. Así que les preparé una merienda muy especial.

Hice unas chip-cookies, que espero que duraran bien hasta su destino, y las metí en una caja de lata con motivos muy invernales.

Preparé un par de servilletas de tela atándolas con un lazo de cuerda rojo y, para darle un toque cálido a la merienda, una casita de cerámica blanca con una lucecita dentro.

Quería añadir unas chocolatinas en un bote bonito, que luego pudiera reutilizar. Así que hice un bote con tapa de conejito, como ya os enseñaba en el post de reciclaje de frascos de cristal. Dentro puse unas monedas de chocolate... ñam!

Por último le escribí una tarjeta navideña con un Papá Noel simpático para felicitarle estas fiestas y en ella metí también una tarjeta con todo el contenido del paquete.

Reciclé una caja de cartón, que por su compartimentación me venía perfecta para que todo llegase sano y salvo. La forré con un papel de lunares y la até con cuerda natural.

Disfruté mucho pensando y preparando el regalito para María, así que espero que ella lo disfrutara también al recibirlo :)

Por otra parte, yo recibí mi paquete también de parte de una amiga invisible de lujo, Yolanda de Fórmulas y Dreams.

Con un packaging muy bonito y una tarjeta hecha a mano que me chifló venía un regalo con el que Yolanda no pudo estar más acertada. Como ya intuiréis si me conocéis mínimamente, me encantan las manualidades y mi amiga invisible me regaló el ultimo libro de Chris Bravo, Craftmanía.

Es un libro toooodo enterito de proyectos craft y además con una maquetación super cuidada y fotografías preciosas (hechas, por cierto, por de Lucía Marcano, fotógrafa a la que sigo desde hace tiempo ¡y que me encanta!). ¡Un gustazo para una craftadicta como yo!

Sólo me queda dar las gracias a mi amiga invisible por su paquete tan chulo, a Sofía por organizarlo todo, a todas las participantes por poner tanta ilusión y ganas y a las chicas de Hello! Creatividad por darnos la oportunidad de pertenecer a esta comunidad de personas con las que compartir inquietudes y experiencias como ésta. 

Si queréis ver más regalitos de este Amigo Invible, podéis seguirlo en Instagram con el hashtag #AmigoInvisibleHC y curiosear, que merece mucho la pena. También algunas de las participantes publicarán hoy o en estos días un post enseñándonos sus regalos.

¡Feliz Nochebuena!