¡Hola!

Cacahuete

Craft

Miscelánea

4 may. 2016

Más de un año

Hace algo más de un año que no paso por aquí.



Primero fue por falta de tiempo; un trabajo con horarios comerciales que me llevaron a reservar todo mi tiempo libre para la familia. Más tarde, fue la falta de motivación; un embarazo que comenzó mal y continuó peor. Estuve prácticamente 7 meses pasando del reposo absoluto al relativo y vuelta a empezar. Por supuesto, con una baja de esta magnitud vino la finalización de mi contrato, pero eso es otra historia.



Aunque en los últimos meses el peligro de aborto desapareció en gran medida y mis ganas de nuevos proyectos volvieron, me encontraba siempre con un obstáculo, muy tonto, pero que me bloqueaba a la hora de retomar el blog: no encontraba una buena excusa para volver, como si nada, después de tanto tiempo.

Ahora me encuentro recién salida de cuentas, con un bombo de proporciones absurdas, con dolores en los lugares más insospechados, con ratos de energía para comerme el mundo (y hacer limpieza general en toda la casa, también llamado síndrome del nido) y otros ratos con ataques de agotamiento y narcolepsia repentina. En mitad de este festival hormonal y en vista de que el pequeño cacahuete 2 no tiene intención de salir a conocer mundo por ahora, pues he dicho, hala, retomo el blog, porque sí y punto.



No sé la frecuencia con la que actualizaré, pero de vez en cuando me tendréis por aquí con mis historias. ¡Espero veros a todos!


25 feb. 2015

Primeras palabras

¿Cuándo empieza a hablar un niño? La pregunta más apropiada sería: ¿cuándo empiezas a entender a un niño? Porque el cacahuete habla por los codos, no hay quien le calle, pero en su dialecto propio. Así que, cuando consigues identificar una palabra en castellano, te da un subidón enorme. Y el cacahuete, al ver el efecto producido, convierte esa palabra en cantinela continua durante al menos una semana. 


Su primera palabra más o menos clara -aparte del mamá, papá y aba- fue rondando el año, creo, y de primeras pensé que tenía el hijo más listo del mundo.

Luego comprobé que era un niño bastante normal.

Esto es todo por hoy. Por cierto, la viñeta la preparé hace tiempo, por eso salgo con mi melena larga (DEP) y no con mi nuevo corte molón ;)

¡Hasta pronto!




29 ene. 2015

Un año, un reto y muchos libros: #retoliluleo

Parece que ya se acaba el primer mes del año. El mes de "la cuesta", de la nieve, de las rebajas, de los comienzos y de los buenos propósitos. Yo hice mi lista de propósitos, pocos y concretos para ser realista y poder cumplirlos. Uno de ellos era leer más.


Siempre he sido muy aficionada a la lectura. He tenido la suerte de crecer en una familia donde todos leían mucho y ya sabemos que los niños imitan lo que ven. Desde que he sido madre la cosa ha cambiado mucho, saco ratos muy cortitos que al final gasto chafardeando por internet, prensa, redes sociales, blogs... No digo que eso esté mal, pero echo muuuucho de menos mis ratos de lectura, de la de verdad.



Así que me propuse sacar más tiempo, encontrar esos momentos tontos que al final se van en cosas muy poco productivas y que no aportan nada. Apagar la tele antes por las noches, aprovechar el transporte público sin sucumbir al 4G del móvil, organizarme mejor con la casa para que en cuanto el cacahuete duerma su siesta, sacar el libro... Esta última está en proceso; pensé que al ser madre automáticamente te convertías en buena ama de casa, pero no, sigo siendo un caos.

Andaba con todo esto en la cabeza cuando me encuentro un día con un post de Marialu de Starenrojo. En él habla del reto que se han propuesto un grupo de amigas y blogueras que se autodenominan de manera divertida las lilus. El reto, denominado #retoliluleo, consiste en leer a lo largo de este año un mínimo de 25 libros que deben corresponder a unas categorías muy originales y en algunos casos muy surrealistas que no sé cómo podré cumplir. Podéis leer las condiciones aquí. Y el lema que han elegido no puede hacerme más gracia:

Me apunté al momento, porque me parece divertido fomentar de esta manera un hábito tan sano y enriquecedor. Al final de año, veremos que ha salido.



Os animo a uniros o, al menos, a tener vuestro propio reto que os motive para encontrar tiempo entre tanto correr y correr.


24 dic. 2014

¡Feliz Navidad!

Segundo post del día, pero esta vez publico sólo para haceros llegar mis mejores deseos para estas fiestas. Y lo hago con este vídeo que hicimos con la cámara del móvil y un poco sobre la marcha, la verdad, pero con mucho cariño ;)

¡ F E L I Z  N A V I D A D !






#AmigoInvisibleHC

Como siempre por estas fechas llegan las celebraciones de Amigo Invisible. Este año he tenido la suerte de participar en uno muy especial, el de las alumnas de los cursos de Hello! Creatividad. Os conté un poquito del curso que hice en este post. El caso es que H!C no se acabó para mí cuando acabé el curso, ya que todos los alumnos, la gran mayoría mujeres, tenemos una comunidad creada donde abunda el buen rollo y el talentazo, ¡es un gusto!.

Como comprenderéis era todo un reto, ya que la mayoría de los alumnos, o más bien todos, son la creatividad hecha persona. Así que había que dar la talla.

A mí me toco regalar a María de Figúrate, que hace unas cosas monísimas que podéis ver en su web. Y pensé en que con el ajetreo navideño, en algún momento le apetecería una tarde de desconexión en casa con su marido y su preciosa nena. Así que les preparé una merienda muy especial.

Hice unas chip-cookies, que espero que duraran bien hasta su destino, y las metí en una caja de lata con motivos muy invernales.

Preparé un par de servilletas de tela atándolas con un lazo de cuerda rojo y, para darle un toque cálido a la merienda, una casita de cerámica blanca con una lucecita dentro.

Quería añadir unas chocolatinas en un bote bonito, que luego pudiera reutilizar. Así que hice un bote con tapa de conejito, como ya os enseñaba en el post de reciclaje de frascos de cristal. Dentro puse unas monedas de chocolate... ñam!

Por último le escribí una tarjeta navideña con un Papá Noel simpático para felicitarle estas fiestas y en ella metí también una tarjeta con todo el contenido del paquete.

Reciclé una caja de cartón, que por su compartimentación me venía perfecta para que todo llegase sano y salvo. La forré con un papel de lunares y la até con cuerda natural.

Disfruté mucho pensando y preparando el regalito para María, así que espero que ella lo disfrutara también al recibirlo :)

Por otra parte, yo recibí mi paquete también de parte de una amiga invisible de lujo, Yolanda de Fórmulas y Dreams.

Con un packaging muy bonito y una tarjeta hecha a mano que me chifló venía un regalo con el que Yolanda no pudo estar más acertada. Como ya intuiréis si me conocéis mínimamente, me encantan las manualidades y mi amiga invisible me regaló el ultimo libro de Chris Bravo, Craftmanía.

Es un libro toooodo enterito de proyectos craft y además con una maquetación super cuidada y fotografías preciosas (hechas, por cierto, por de Lucía Marcano, fotógrafa a la que sigo desde hace tiempo ¡y que me encanta!). ¡Un gustazo para una craftadicta como yo!

Sólo me queda dar las gracias a mi amiga invisible por su paquete tan chulo, a Sofía por organizarlo todo, a todas las participantes por poner tanta ilusión y ganas y a las chicas de Hello! Creatividad por darnos la oportunidad de pertenecer a esta comunidad de personas con las que compartir inquietudes y experiencias como ésta. 

Si queréis ver más regalitos de este Amigo Invible, podéis seguirlo en Instagram con el hashtag #AmigoInvisibleHC y curiosear, que merece mucho la pena. También algunas de las participantes publicarán hoy o en estos días un post enseñándonos sus regalos.

¡Feliz Nochebuena!


17 dic. 2014

Dale al Tarro - 5 ideas fáciles

Resulta que el cacahuete, gracias a todos los santos del cielo (y a la herencia, para qué nos vamos a engañar), me ha salido de muy buen comer. Tanto es así, que como le dé el hambre y estemos fuera de casa... que Dios nos pille confesados (hoy os repaso el santoral completo). Por si acaso siempre suelo llevar a mano un yogur, un zumo o algunas galletas, pero sin duda lo que mas le gusta en el mundo son unos minipotitos de queso y frutas que están de vicio. Sí, los he probado y son la caña. La pega es que son tarros de cristal y como yo tengo un diógenes de libro, pues en seguida me puse a pensar que hacer con ellos.

Os cuento algunas ideas por si os inspiran y que además podéis llevar a cabo con tarros más grandes, que de esos hay en todas las casas.



Un poco de pintura clarita, una cinta o lazo y ya tenemos una vela para dar ambiente en la cena ;) No se vosotros, pero yo soy una fanática de las velas, nunca tengo suficientes.

O una reproducción de vuestro animal favorito (que podéis comprar en cualquier juguetería), pegamento de contacto y un poco de chalk paint y conseguís un frasco original y muy mono. Puede ser tanto para una niña como para una no-tan-niña, ¡que a mí me chiflan!

También se pueden hacer pequeños dioramas con un poco de imaginación. Yo tenía un papel muy bonito de casitas y otro con arboles y lo vi claro. Pintas la tapa de un color que combine... et voilà!

Una opción muy sencilla y útil es decorar el tarro con washi tape y algún cordel o cinta y usarlo de almacenaje de cosas pequeñas:  clips, botones, o lápices si es un tarro más grande.

Y ya que estamos en fechas navideñas no podía faltar la típica bola de nieve. Para ello elegís el motivo que queráis, en mi caso un gnomo. Lo pegáis con pegamento de contacto. Es importante que el pegamento sea bueno. Llenáis el bote con suficiente agua y purpurina y si queréis con algo de glicerina líquida para espesar y que la purpurina no caiga tan rápido. Cerráis el tarro con silicona y decoráis la tapa.

No me digáis que no es simpático el gnomete, je, je.

Si se os ocurren más ideas, contadme ¡que tengo tarros para rato!



12 dic. 2014

The Hovse, mucho más que una Casa


Con la Navidad llegan los Mercadillos Navideños (o Pop Up Stores, que queda más cool) que tanto me gustan y que suponen una dura prueba de auto-control para la consumista que llevo dentro.



Son tiendas efímeras que suelen reunir pequeñas marcas y artesanos en un mismo espacio de manera que nos facilitan el acceso a otro tipo de regalos de cara a la fiestas.



La semana pasada estuve en The Hovse, una pop up store montada por la agencia Better y que tiene lugar en una casa señorial de 3 plantas en pleno barrio madrileño de Chamberí. Nada más entrar, el pequeño hall con sus espejos, las escaleras alfombradas y el ascensor revestido de madera con el enrejado de hierro tan típico de las casas antiguas, te introducen en una atmósfera genial.

Recorriendo habitación tras habitación puedes encontrar más de 60 marcas de productos de diseño de todo tipo, desde ropa hasta juguetes pasando por papelería y decoración.


Y entre cosa bonita y cosa bonita puedes asomarte a sus balcones o aprovechar para tomarte algo rico en el espacio que tienen de restauración. Allí cuentan con la presencia de La Cantina del Huerto de Lucas y Ma Petite Creperie ¡todo un lujo!

Os aseguro que yo no sabía donde mirar ¡lo quería todo! Estuve dando vueltas tanto tiempo que al final me tuve que marchar sin tomarme algo, tendré que volver ;)

Os lo recomiendo mucho si andáis por la capital. Están en General Arrando 40 hasta el 24 de diciembre.

¿Conocéis más mercadillos? ¡Se aceptan sugerencias!